Mambo 'Restorán'
Precisión técnica, durabilidad y una estética vinculada al trabajo culinario
EL ESTUDIO: MURO STUDIO
Fue fundado por las arquitectas Valeria Munilla y Carolina Rovito, ambas tituladas por la
Universidad de Buenos Aires. MURO Studio se caracteriza por un enfoque multidisciplinar que integra arquitectura, diseño e imagen.
MURO Studio trabaja en la intersección entre diseño de espacios y la identidad de marca. Aborda la arquitectura corporativa, comercial y residencial con una mirada integral. Cada encargo es una oportunidad para que los valores de una marca o el carácter de una vivienda se transformen en una realidad física, priorizando siempre la creación de atmósferas con personalidad que van mucho más allá de lo funcional.
El sello distintivo de su trabajo es la investigación profunda, analizando la esencia de cada programa y de quienes habitarán el espacio para traducirlos en arquitectura.
EL CLIENTE
El cocinero Santiago Pérez y Calvin Daniele son las personas al frente de esta apuesta culinaria en Buenos Aires.
EL PROYECTO
Siguiendo la filosofía de Muro Studio, y en colaboración con la arquitecta Agustina Buldorini, el proyecto se aborda desde la investigación y el análisis. Durante las primeras conversaciones surgió con claridad la importancia de mostrar cada operación culinaria como parte de una puesta en escena, convirtiendo la cocina, completamente visible, en el verdadero centro del restaurante.
El equipo de cocina explicó su secuencia de trabajo, que se desarrolla con una lógica extremadamente ordenada y precisa, casi quirúrgica. A partir de esa comprensión del funcionamiento interno, el proyecto se organizó mediante islas de trabajo claramente definidas, que permiten separar operaciones y al mismo tiempo mantener la continuidad visual del proceso gastronómico.
La iluminación fue pensada como un elemento fundamental en esta lógica: luces puntuales sobre cada estación de trabajo destacan los movimientos y gestos de los cocineros mientras preparan los platos, permitiendo que la atención se concentre en la acción culinaria.
Por último, la escalera y la barandilla se diseñaron con una intención escultórica que conduce a una zona más privada para eventos. De esta manera, se construye un espacio donde la arquitectura, la materialidad y la operación gastronómica se integran.
EL ACERO INOXIDABLE
El acero inoxidable, elegido como material clave de la propuesta, destaca sobre la fábrica de ladrillo del antiguo almacén en el que se ubica. MURO Studio demuestra un claro dominio de los materiales seleccionando el tipo más adecuado según las exigencias de uso, durabilidad y exposición para cada aplicación.
Acero inoxidable austenítico AISI 304, con acabado esmerilado para las mesas de trabajo, por su idoneidad al contacto con alimentos, humedad y el uso intensivo propio de una cocina profesional.
Acero inoxidable ferrítico AISI 430, acabado esmerilado, para el perímetro de encimeras, revestimientos, estantes, muebles de apoyo y el sector del café, con el fin de mantener la continuidad estética del inoxidable en el espacio. Optimizan las prestaciones de elementos de menor contacto con alimentos o líquidos, al mismo tiempo que logran una superficie continua que refuerza la imagen técnica y precisa del proyecto.
Las estructuras sobre las encimeras que organizan la iluminación, se resuelven mediante plegados en acero inoxidable 430 con estructura tubular, generando una pieza ligera que ordena visualmente el área de trabajo. Mientras que la iluminación lineal que acompaña los laterales del salón, se integra mediante tubos también de acero inoxidable, consolidando una estructura homogénea.
Por último, la escalera y su barandilla se resuelven también en acero inoxidable AISI 430, respondiendo tanto a una lógica estructural como a una intención escultórica dentro del proyecto.
El uso de acero inoxidable en diferentes espesores y tipologías permitió construir un lenguaje material coherente en todo el restaurante, combinando precisión técnica, durabilidad y una estética vinculada al trabajo culinario.